A pocos días del debut de España en la Copa Mundial de la FIFA 2026, Mikel Oyarzabal transmite confianza, madurez y una absoluta convicción en el trabajo del grupo. El capitán de la Real Sociedad, uno de los hombres más determinantes de la era Luis de la Fuente, afronta la cita mundialista en uno de los mejores momentos de su carrera y convencido de que España tiene argumentos para competir por todo.
Desde la concentración de la selección en Chattanooga (Tennessee), el eibartarra dejó claro que se siente respaldado dentro del vestuario y ajeno a cualquier debate externo sobre su presencia o protagonismo en el combinado que dirige De la Fuente. «Yo me siento valorado y respetado por los compañeros, por el cuerpo técnico y, al final, si estamos aquí también es porque el míster ha decidido que podemos ayudar», afirmó. Una declaración que refleja el peso específico que ha adquirido en un grupo donde se ha convertido en una de las referencias ofensivas.
Un papel cada vez más importante
Oyarzabal llega al Mundial después de completar una de las campañas más productivas de su trayectoria, consolidándose como uno de los atacantes más fiables de LaLiga y con otra Copa del Rey en su haber. Sin embargo, el delantero txuri-urdin insistió en que su prioridad sigue siendo el colectivo. «Estamos confiados en saber que merecemos estar aquí y que podemos ayudar al equipo, que es lo importante», señaló.
Esa visión de grupo también quedó patente al hablar de Borja Iglesias, compañero en la convocatoria y uno de los futbolistas con los que comparte posición en el frente de ataque. Más allá de sus cualidades futbolísticas, el capitán realista destacó especialmente su influencia humana dentro del vestuario. «La importancia que tiene ahora aquí en este grupo es bestial. Su manera de tratar a los demás y su manera de trabajar por y para los compañeros», destacó.
El respeto por las grandes estrellas
Durante un acto promocional organizado por Google Gemini, la inteligencia artificial situó a nombres como Kylian Mbappé o Erling Haaland entre los principales candidatos a marcar diferencias en el campeonato. Oyarzabal no mostró ningún reparo en asumir ese análisis y reconoció la dimensión de ambos futbolistas.
«Creo que tiene razón. Los mejores son esos y no hay duda porque son diferenciales», admitió. Lejos de entrar en comparaciones, el guipuzcoano prefirió centrarse en su propia aportación. «Estoy contento con lo que he hecho, con lo que hago y voy a tratar de seguir el mismo camino, que es el de ayudar al equipo», añadió.
Dentro de La Roja, el delantero de la Real también señaló a Ferran Torres como uno de los jugadores llamados a tener un papel relevante en el torneo. Para Oyarzabal, la profundidad de la plantilla será una de las grandes fortalezas de una selección que aspira a llegar lejos.
Favoritos sobre el papel, candidatos en el césped
Las buenas actuaciones de la selección durante los últimos años han colocado a España entre las candidatas al título para numerosos analistas. Oyarzabal no rehuyó esa condición, aunque recordó que las etiquetas previas tienen poco valor cuando comienza la competición.
«Podemos estar en esa lista. Creo que habla también del buen trabajo que se ha hecho en los últimos años», reconoció. No obstante, lanzó un mensaje de prudencia antes del estreno mundialista. «No sirve de nada eso en el campo. Al final nos toca demostrarlo en el verde», advirtió.
Con el recuerdo todavía presente del histórico gol que dio a España la Eurocopa de 2024 y convertido en uno de los líderes naturales del vestuario, Oyarzabal afronta ahora un nuevo desafío. El atacante realista quiere seguir siendo decisivo en la gran cita del fútbol mundial y ayudar a una selección que busca volver a conquistar la cima dieciséis años después de la estrella lograda en Sudáfrica.



