El Stadium Gal cumple en 2026 un siglo de historia como uno de los grandes símbolos deportivos de Irun y uno de los campos de fútbol con mayor carga histórica. El estadio fue inaugurado el 19 de septiembre de 1926, en una época especialmente brillante para el Real Unión, y desde entonces ha permanecido ligado al club y a la ciudad. Su construcción fue posible gracias al impulso del empresario irundarra Salvador Echeandía Gal, que realizó una importante donación para hacer realidad el nuevo campo.
El estreno frente al Barcelona
La inauguración tuvo como protagonista al FC Barcelona, uno de los grandes clubes del fútbol de la época. El encuentro terminó con empate a dos y abrió oficialmente la historia de un estadio que nacía cuando el Real Unión era todavía uno de los grandes referentes del fútbol.
El club había conquistado la Copa en 1918 y 1924 y volvería a levantar el trofeo en 1927, apenas unos meses después de estrenarse el Stadium Gal. La relación con los grandes equipos del fútbol se convirtió desde entonces en una constante: Barcelona, Real Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, Atlético de Madrid, Sporting de Gijón o Racing de Santander, entre otros, han pasado por el campo irundarra.
Un testigo de la primera Liga
El Stadium Gal forma parte además de la historia fundacional del fútbol profesional. El Real Unión fue uno de los clubes que participaron en la primera edición del Campeonato Nacional de Liga en la temporada 28/29, junto a equipos como Real Madrid, FC Barcelona, Athletic Club o Real Sociedad.
De los diez estadios que acogieron aquella primera Liga, el Stadium Gal es el único que continúa situado en el mismo emplazamiento. Aunque el recinto ha sido transformado con el paso de las décadas, el terreno de juego ha mantenido su ubicación junto al Bidasoa y a escasos cientos de metros de la frontera con Francia.
Fútbol, ciclismo y una historia que va más allá del deporte
La historia del Stadium Gal no se limita al fútbol. En 1950 se construyó alrededor del terreno de juego un velódromo que acogió distintas pruebas ciclistas y fue escenario de una llegada de etapa de la Vuelta Ciclista a España.
Por sus instalaciones pasaron algunas de las grandes figuras internacionales del ciclismo de aquella época, entre ellas Louison Bobet, Fausto Coppi, Federico Martín Bahamontes o Bernardo Ruiz. El recinto también quedó marcado por uno de los episodios más oscuros de la historia contemporánea de Irun, ya que durante la Guerra Civil y la posguerra fue utilizado como campo de concentración entre 1937 y 1942.
La noche que el Stadium Gal volvió a hacer historia
Entre los muchos partidos disputados en el estadio, pocos han quedado grabados en la memoria reciente como el Real Unión-Real Madrid de la Copa del Rey de 2008. El conjunto irundarra derrotó por 3-2 al equipo madridista en un Stadium Gal lleno, con los goles de Juan Domínguez y Goikoetxea, y terminó eliminando al Real Madrid después de empatar 4-4 en el conjunto de la eliminatoria y avanzar por el valor de los goles fuera de casa. Aquella noche convirtió de nuevo al pequeño estadio fronterizo en protagonista del fútbol y recuperó, durante unas horas, el espíritu de las grandes gestas del Real Unión.
Un estadio reconstruido, pero en el mismo lugar
El Stadium Gal que hoy conocen los aficionados no es exactamente el mismo recinto que se inauguró en 1926. El estadio fue remodelado durante la temporada 97/98 y la antigua tribuna principal fue sustituida, manteniendo, sin embargo, el emplazamiento histórico junto al Bidasoa.
La transformación permitió adaptar las instalaciones a las necesidades del fútbol contemporáneo, pero sin romper la continuidad física con aquel campo que comenzó su historia hace un siglo. El actual Stadium Gal mantiene así un vínculo excepcional con el pasado: es un estadio renovado que sigue ocupando el lugar en el que generaciones de irundarras se reunieron para ver jugar al Real Unión.
Cien años como parte de la identidad de Irun
Un siglo después de su inauguración, el Stadium Gal es mucho más que el campo del Real Unión. Sus gradas han acompañado la evolución de la ciudad, han visto pasar generaciones de futbolistas y aficionados y han sido escenario de victorias, derrotas, ascensos, descensos y noches que forman parte de la memoria colectiva de Irun.
En 2026, el centenario permite reivindicar precisamente ese valor: el de un estadio que ha sobrevivido a profundas transformaciones deportivas y sociales y que continúa siendo el hogar del Real Unión. Cien años después de aquel primer partido frente al Barcelona, el Stadium Gal sigue siendo uno de los grandes lugares de referencia de la historia deportiva de Gipuzkoa.
