SD Eibar sigue empeñado en pelear hasta el final por un hueco en el playoff de ascenso. El conjunto armero firmó en Anduva una victoria de muchísimo valor ante el CD Mirandés gracias a un tempranero gol de Jon Magunazelaia y a un ejercicio colectivo de madurez competitiva que confirmó el gran momento de los de Beñat San José lejos de Ipurua. Con este triunfo, el Eibar alcanza los 64 puntos y se mantiene a tiro de las posiciones de promoción cuando apenas restan tres jornadas para el final de LaLiga Hypermotion.
Un gol al minuto dos para marcar el camino
El Eibar salió a Anduva con una idea clarísima: mandar desde el primer instante. La presión alta y la agresividad con balón dieron resultado casi de inmediato. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando los armeros recuperaron cerca del área rival, Bautista descargó con criterio y Adu Ares encontró a Magunazelaia dentro del área. El mediapunta definió al primer toque para silenciar Anduva y adelantar a los guipuzcoanos en la primera gran acción del encuentro.
El tanto reforzó todavía más el plan de partido visitante. Sergio Álvarez y Aleix Garrido manejaron el centro del campo con personalidad, mientras Corpas y Adu Ares amenazaban constantemente por fuera. El Mirandés intentó responder con ataques rápidos y alguna llegada peligrosa, pero se encontró con un Magunagoitia muy seguro bajo palos y con una defensa armera sólida, contundente y muy concentrada.
Saber sufrir para seguir soñando.
Con el paso de los minutos el partido se endureció. Hubo más disputas, más tarjetas y menos espacios. El Mirandés dio un paso adelante antes del descanso y obligó al Eibar a resistir cerca de su área, pero los de Beñat San José volvieron a demostrar esa capacidad competitiva que les ha convertido en uno de los mejores visitantes de la categoría. Los locales rondaron el empate en varias acciones a balón parado, aunque sin llegar a inquietar de verdad.
La segunda parte tuvo el guion esperado. El Mirandés asumió riesgos y el Eibar apostó por protegerse y salir con velocidad. Lejos de encerrarse sin más, el conjunto armero también tuvo opciones para sentenciar. La más clara llegó pasada la hora de partido, cuando una buena combinación terminó con un disparo de Corpas que obligó a intervenir a Juanpa. Jair también rozó el gol en una acción de estrategia que pudo cerrar definitivamente el encuentro.
Beñat San José refrescó el equipo con la entrada de jugadores como Javi Martón, Olaetxea o Mada, buscando piernas frescas para sostener el esfuerzo defensivo. Y el Eibar respondió otra vez como un equipo fiable, compacto y convencido de lo que juega. El Mirandés empujó hasta el final, pero apenas encontró fisuras en el entramado armero.
El Reino de León, siguiente parada
El triunfo en Anduva confirma el espectacular rendimiento del Eibar fuera de casa en este tramo decisivo del campeonato. Los armeros han sumado 16 de los últimos 18 puntos lejos de Ipurua y mantienen intactas sus opciones de acabar entre los seis primeros. Ahora tocará visitar el Reino de León para enfrentarse a la Cultural y Deportiva Leonesa en otra auténtica final por seguir soñando con el ascenso.
El margen de error es mínimo, pero el Eibar llega lanzado al momento decisivo del curso. Y, sobre todo, transmite la sensación de ser un equipo que sabe perfectamente cómo competir cuando más aprieta la temporada.

