El Eibar no se rinde: última parada en Castellón hacia el ascenso

La temporada del Eibar llega a su última estación con todo todavía por decidir. El domingo, a las 18:30 horas, el conjunto armero visita al Castellón en Castalia con la obligación de ganar y mirar de reojo al resto de marcadores para mantener vivo el sueño del ascenso a LaLiga. El playoff sigue siendo posible y en Ipurua nadie quiere dejar de creer.

El triunfo frente al Córdoba devolvió al equipo a la pelea después del golpe sufrido días antes en León. El 2-0, sostenido por el doblete de Martón y las intervenciones decisivas de Jonmi, permitió al Eibar llegar con opciones reales a la última jornada. El equipo respondió cuando más lo necesitaba y recuperó parte de la identidad que le ha permitido construir una de las mejores segundas vueltas de la categoría.

Beñat San José insistió durante la semana en esa idea de resistencia emocional que ha acompañado al grupo desde enero. «Aquí, victimismo cero. Hay que ir para adelante», resumió el técnico azulgrana, que volvió a poner en valor la capacidad del vestuario para levantarse en los momentos complicados.

Una segunda vuelta de candidato

El contexto explica gran parte de lo que está consiguiendo el Eibar. El equipo armero cerró la primera vuelta con 24 puntos y pasó a firmar una reacción casi impecable en la segunda, donde ha sumado 40. San José no escondió el orgullo por la evolución competitiva de sus jugadores y recordó que el equipo ha llegado hasta aquí «de abajo arriba», creciendo desde la autocrítica y la constancia.

Ahora toca un último esfuerzo en uno de los escenarios más exigentes de la categoría. Castalia presentará un ambiente de playoff y el Castellón también pelea por mantenerse arriba. Además, el calor aparece como un factor que preocupa al cuerpo técnico armero. «Ellos están más acostumbrados que nosotros», reconoció San José, consciente de que el ritmo físico del encuentro puede marcar diferencias en determinados momentos.

La afición también juega

El desplazamiento ha movilizado a la afición azulgrana. El club ha recibido 550 entradas para el encuentro y también ha organizado viaje en autobús para acompañar al equipo en una cita decisiva. La afición quiere empujar hasta el final a un grupo que ha vuelto a conectar con la grada después de meses de crecimiento competitivo.

San José habló precisamente de esa identificación entre equipo y afición. «Ipurua nos ayuda y nosotros también hemos hecho sentir orgullo a Ipurua», explicó el entrenador, convencido de que el vínculo generado durante la temporada debe convertirse ahora en energía competitiva para el último paso.

El Eibar llega a la última jornada obligado a ganar y esperar. No depende completamente de sí mismo, pero sí de ofrecer su mejor versión. La misma que le permitió convertir una temporada irregular en una candidatura real al playoff. En Castalia no habrá margen para especular. Solo noventa minutos para seguir soñando.