Mikel Oyarzabal ha levantado la mano en el momento indicado. El capitán de la Real Sociedad firmó una actuación deslumbrante en la goleada de España ante Arabia Saudí (4-0) y presentó con fuerza su candidatura a convertirse en el gran referente de La Roja en este Mundial. El eibartarra participó en tres de los cuatro goles del equipo en apenas 45 minutos: asistió a Lamine Yamal en el 1-0 y después anotó un doblete en apenas tres minutos para dejar el encuentro sentenciado antes del descanso. Además, rozó el hat-trick con un potente disparo al larguero y fue sustituido al intermedio con los deberes hechos y la ovación del Mercedes-Benz Stadium aún resonando en Atlanta.
Más allá de los números, la exhibición de Oyarzabal tuvo un enorme peso simbólico. Tras un discreto estreno frente a Cabo Verde, el delantero realista respondió con personalidad y liderazgo, acumulando dos goles, una asistencia y 23 intervenciones de balón en solo una mitad. De hecho, se convirtió en apenas el segundo futbolista desde 1966 capaz de participar directamente en tres goles durante los primeros 25 minutos de un partido mundialista. Con 27 tantos ya con la selección absoluta, iguala a Fernando Morientes entre los máximos goleadores históricos de España y confirma que, a sus 29 años, atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Si mantiene este nivel en las eliminatorias, el nombre de Oyarzabal estará inevitablemente en cualquier conversación sobre el Balón de Oro del Mundial.
