Desde aquella final ganada en la temporada 87/88, la Copa del Rey y la Real Sociedad han mantenido una relación con muy poco amor y algo más de odio. Durante muchos años, los realzales no olvidaron algunas eliminatorias coperas de lamentable resultado ante el Burgos, el Numancia o el desaparecido Logroñés, entre otros.
Sin embargo, la última década ha sido de cambio radical de paradigma para la Real en lo que a la Copa se refiere. Desde 2016 a hoy, los txuri-urdinak solo han caído una vez en octavos de final (temporada 21/22 ante el Real Betis), han llegado cuatro veces a cuartos de final, tres semifinales y dos finales, contando la ganada ante el Athletic en la temporada 19/20 y la presente edición. En otras palabras, la Real se está convirtiendo en un «clásico» copero. Con estos datos, no es de sorprender que la afición blanquiazul se haya volcado con su equipo una vez más durante todo el torneo y volverá a hacerlo el 18 de abril en Sevilla.
Además del interés deportivo, uno de los aspectos que más expectación genera entre los aficionados es el reparto de entradas. Cada club finalista dispone de un número limitado de localidades y debe decidir cómo distribuirlas entre socios, compromisos institucionales y otros colectivos. La Real Sociedad y el Atlético de Madrid han decidido seguir un modelo de reparto bastante similar al aplicado en otras finales recientes, aunque con matices propios de cada entidad.
El reparto inicial de la Federación
En la final de la Copa del Rey, la Real Federación Española de Fútbol suele asignar aproximadamente un 40% del aforo a cada club finalista, mientras que el 20% restante queda reservado para compromisos federativos, patrocinadores y autoridades. Teniendo en cuenta que el aforo de La Cartuja ronda los 70.000 asientos, blanquiazules y colchoneros dispondrán de unas 28.000 entradas para repartir entre sus aficionados.
¿Cómo repartirá las entradas la Real Sociedad?
La Real Sociedad suele priorizar claramente a sus socios en este tipo de acontecimientos. La mayor parte de las entradas se destina a los socios. Cuando el número de solicitudes supera el número de localidades disponibles, se recurre a un sorteo entre los socios inscritos. Habitualmente se permite solicitar hasta cuatro entradas por inscripción, siempre que todos los solicitantes sean socios. Según ha informado el club, más de 10.000 socios han pedido ya su entrada para animar a los txuri-urdinak en Sevilla.
📝 10.331 inscrit@s en las primeras horas.
+25: 2760
-25: 3586 (representan un total de 7571 soci@s)💙 #GUazenREALA https://t.co/0VHHtTbw3R
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) March 9, 2026
Un pequeño porcentaje se reserva para compromisos institucionales, patrocinadores y colaboradores. Esto incluye también a empleados del club y determinadas entidades vinculadas. Las peñas oficiales de la Real Sociedad suelen disponer de un pequeño cupo propio que se gestiona a través de la federación de peñas.
El objetivo de este modelo es garantizar que la mayor parte del estadio esté ocupada por aficionados habituales del club, evitando en lo posible la reventa y priorizando a quienes siguen al equipo durante toda la temporada.
¿Y el Atlético de Madrid?
El modelo del Atlético de Madrid es similar en lo esencial, aunque introduce algunas particularidades relacionadas con el tamaño de su masa social. El club rojiblanco suele estructurar el reparto priorizando a los socios abonados con prioridad absoluta en un sistema escalonado en función de su antigüedad. Después, si quedan entradas disponibles, se ofrecen al resto de socios de la entidad.
Como ocurre en la Real Sociedad, también se reserva una pequeña parte para peñas oficiales, patrocinadores y compromisos institucionales.
¿Cuánto cuestan las entradas?
El precio está fijado de antemano por la Federación, con varias categorías según la ubicación de los asientos. En las finales recientes de la Copa del Rey, los precios han oscilado aproximadamente entre 40 y 200 euros. Los clubes se limitan normalmente a gestionar la distribución, pero no fijan los precios.

