Gipuzkoa Basket: una racha que lleva a un playoff

El Gipuzkoa Basket se ha convertido en el equipo de moda de la Primera FEB. La temporada que comenzó llena de dudas, con tan solo una victoria en las ocho primeras jornadas, ha dado paso a una espectacular reacción, convirtiendo al equipo dirigido por Sergio García en una de las escuadras más potentes y peligrosas de la categoría.

Un inicio muy complicado

El arranque liguero del GBC estuvo marcado por la irregularidad. El equipo mostró dificultades para encontrar continuidad en su juego y los resultados no acompañaban. Las derrotas se acumulaban tanto en Illunbe como a domicilio y la sensación general era la de un proyecto todavía en construcción, con margen de mejora pero sin la solidez necesaria para aspirar a los puestos altos de la clasificación.

Fuenlabrada como punto de inflexión

En ese contexto, el partido disputado frente al Fuenlabrada en el Fernando Martín supuso un punto de inflexión. Aquel encuentro no solo significó una victoria importante (70-87) a nivel clasificatorio, sino que marcó el inicio de una transformación profunda en el rendimiento colectivo del equipo.

Desde aquel triunfo en la pista de un eterno aspirante a volver a la ACB, el Gipuzkoa Basket ha protagonizado una de las mejores rachas de la competición. El equipo ha logrado sumar 14 triunfos en los últimos 16 partidos, una dinámica que lo ha catapultado en la tabla y lo ha situado entre los conjuntos más en forma de la liga.

Invicto como local desde el 14 de noviembre de 2025, el equipo ha demostrado capacidad para competir en escenarios exigentes con victorias en casa y a domicilio ante rivales directos como Movistar Estudiantes (73-66) o Super Agropal Palencia (64-76), algo que refuerza la idea de que su crecimiento no responde a una simple racha puntual, sino a una evolución real en su propuesta deportiva.

Un objetivo ambicioso: el playoff con factor cancha

Su espectacular rendimiento ha cambiado el horizonte del club donostiarra. Si hace unos meses el objetivo principal era consolidarse en la zona media y evitar sobresaltos, ahora la aspiración es mucho más ambiciosa: clasificarse para el playoff de ascenso a la ACB y hacerlo, además, con el factor cancha a favor.

Disputar las eliminatorias como local puede convertirse en una ventaja decisiva para el GBC. El equipo ha mostrado una gran fortaleza como local y la conexión con la afición se ha reforzado con el traslado a mitad de temporada del frío Illunbe a la olla a presión en la que se ha convertido el José Antonio Gasca. El apoyo de la hinchada donostiarra en partidos como los disputados ante Movistar Estudiantes, Ourense o Fuenlabrada ha sido clave para obtener la victoria.

Tres nombres propios a tener en cuenta

La mejora colectiva ha ido acompañada del crecimiento individual de varios jugadores que se han convertido en piezas clave del éxito reciente.

En la pintura, el Gipuzkoa Basket ha encontrado un pilar sólido en Giorgi Korsantia. Su trabajo en el rebote con 7 de media por partido y su eficiencia cerca del aro promediando 9,8 puntos por encuentro han convertido al georgiano en el hombre fuerte del juego interior donostiarra. 

Otro nombre que está brillando esta temporada es el pivot senegalés Tanor Ngom con 8,7 puntos, 5 rebotes y 1 tapón por partido. Aunque promedia menos minutos que otros titulares, su rendimiento ha sido clave en partidos como los disputados ante el Fibwi Palma con 20 puntos, 10 rebotes y 29 de valoración o ante el Palmer Basket con 14 puntos, 13 rebotes y 25 de valoración.

Tampoco podemos olvidarnos del estadounidense Jalen Tate que se ha consolidado como el líder ofensivo del equipo, con una media de 13,5 puntos, 4,6 asistencias y un 56,1% de eficiencia en tiro de campo.

Un equipo en crecimiento

Más allá de los resultados, la sensación que transmite el Gipuzkoa Basket es la de un proyecto en plena evolución. Con una identidad de juego cada vez más definida y con múltiples recursos tanto en la cancha como en el banquillo, el reto para los pupilos de Sergio García es mantener la ambición y la concentración en un tramo final de temporada en el que cada victoria puede resultar decisiva.

Si el GBC logra prolongar esta línea ascendente, no solo se consolidará como el equipo revelación de la Primera FEB sino que podría convertirse en uno de los grandes candidatos a pelear por el regreso a la máxima categoría del basket estatal.