Xabi Alonso recibe al Tottenham con el Chelsea lanzado y un récord al alcance

Hay partidos que cambian de temperatura antes del pitido inicial. El Chelsea-Tottenham es uno de ellos. Stamford Bridge espera un ambiente «eléctrico», como lo definió Xabi Alonso, para un derbi que enfrenta a dos equipos en momentos muy distintos: los locales llegan con dos victorias seguidas y los visitantes apenas han logrado esta semana su primer triunfo liguero de la temporada.

Alonso vivirá su primer Chelsea-Tottenham como entrenador de los «blues». Sabe que la grada puede empujar, pero también que la tensión exige cabeza fría. «En un derbi, la pasión está en el aire», señaló el técnico, que pidió a sus jugadores conectar con la afición sin perder de vista el plan de partido. En la Premier, advirtió, ni siquiera una ventaja de dos goles garantiza el control: un tanto del rival puede cambiar el ánimo y el ritmo del encuentro.

Un Chelsea en racha, un Tottenham necesitado

El Chelsea llega reforzado por sus triunfos ante Bournemouth y Everton. El 0-2 del pasado fin de semana, además, puso fin a una larga espera por una portería a cero en la liga y devolvió al equipo a los puestos de clasificación para la Champions. Ahora tiene delante una oportunidad de peso: ganar por séptima vez consecutiva en casa al Tottenham en Premier sería un récord para el club.

Los números recientes también apuntan a un equipo que suele empezar con fuerza. El Chelsea se ha adelantado en seis de sus siete partidos ligueros y, en Stamford Bridge, acostumbra a marcar muy pronto. Morgan Rogers, además, ha encontrado en el Tottenham a su rival más propicio: le ha marcado cuatro goles, su mejor registro ante un mismo equipo.

El conjunto de Roberto De Zerbi, en cambio, venía sin conocer la victoria en la competición. Su 3-1 ante el Coventry de Frank Lampard, el lunes, le permitió abandonar la zona de descenso y viajar a Stamford Bridge con algo más de aire. El impulso será importante, aunque el reto es mayúsculo: el Chelsea ha ganado 83 veces al Tottenham en todas las competiciones, más que a ningún otro rival.

La grada también juega

Alonso espera que la energía del estadio ayude a su equipo en los momentos difíciles, no solo cuando las cosas marchen bien. «La gente juega el partido también; no viene simplemente a mirarlo», explicó. Para el técnico, esa comunión puede dar un impulso decisivo, siempre que los futbolistas sepan atravesar los tramos de presión con calma.

La concentración tendrá un valor especial en un cruce que suele resolverse en los detalles. El Chelsea ha ganado el 55,7 % de sus duelos por el suelo esta temporada, el mejor porcentaje de la Premier, una fortaleza que puede marcar el pulso de un partido intenso y de segundas jugadas.

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En el capítulo de bajas, Malo Gusto está disponible para regresar, mientras Pep Chavarría, Jamie Gittens, Emiliano Martínez y Emmanuel Emegha no llegan a tiempo. Con la grada lista para elevar el volumen y el Tottenham necesitado de confirmar su reacción, el derbi promete algo más que rivalidad: una prueba de carácter para ambos.

Un clásico del fútbol londinense

Este derbi enfrenta dos geografías y dos orgullos de Londres: el oeste del Chelsea y el norte del Tottenham. La rivalidad se renueva cada temporada, pero conserva el peso de los grandes clásicos de la capital; de hecho, el Tottenham es uno de los rivales londinenses más antiguos del Chelsea en la máxima categoría.

La historia también alimenta la tensión. El Chelsea ha vencido al Tottenham 83 veces en todas las competiciones, más que a ningún otro rival, y ahora puede sumar una séptima victoria liguera consecutiva en Stamford Bridge ante los «spurs». La última visita acabó 2-1 para los «blues», con goles de Enzo Fernández y Andrey Santos. Por eso el derbi nunca se juega solo en la tabla. Se juega en la memoria de la grada, en cada duelo y en el orgullo de una ciudad que durante noventa minutos queda partida en dos.