La cervecera donostiarra y el club txuri-urdin mantienen una relación iniciada en 2006 que se prolongará, al menos, hasta 2030. Desde su origen en Ategorrieta hasta el Keler Espazioa de Anoeta, ambas entidades han construido una alianza que combina historia, identidad local y experiencias para la afición.
Una cerveza nacida en Donostia en 1872
La historia de Keler comenzó el 15 de marzo de 1872, cuando el maestro cervecero alemán Benedikt Kutz fundó una fábrica en el barrio donostiarra de Ategorrieta. Nacido en Ulm, Kutz había trabajado en Estrasburgo y París antes de emprender un viaje hacia Estados Unidos. Su paso por Donostia cambió sus planes: se enamoró de Juana Ygarzábal y decidió establecerse en la ciudad.
Así nació una marca que supera ya los 150 años de trayectoria y que ha convertido su procedencia donostiarra en una de sus principales señas de identidad. Aunque la producción abandonó la ciudad en la década de 1980 y la empresa atravesó distintas etapas empresariales hasta integrarse en el grupo Damm, Keler ha mantenido su vinculación con Donostia como parte central de su imagen.
La marca reivindica sus raíces a través de la gastronomía vasca y de su presencia en bares y restaurantes. Su historia está ligada a una forma de entender la hostelería como espacio de encuentro, conversación y vida social, una tradición que también forma parte de la cultura deportiva guipuzcoana.
De las barras de Gipuzkoa a la afición txuri-urdin
La conexión de Keler con el territorio va más allá de su lugar de nacimiento. La cervecera ha construido su identidad alrededor de la gastronomía, las costumbres locales y los espacios en los que se reúne la gente. Esa estrategia explica su presencia en acontecimientos culturales y deportivos, así como su apuesta por colaborar con instituciones representativas de Donostia.
La Real Sociedad encaja en ese contexto. El club, fundado en 1909, es uno de los principales referentes deportivos de Gipuzkoa y mantiene una relación estrecha con su afición y con el territorio. Keler, por su parte, comparte ese origen donostiarra y una trayectoria histórica que la ha convertido en una marca reconocible para varias generaciones.
La asociación permite vincular dos nombres familiares para el público guipuzcoano. Para la cervecera, supone acercarse a una comunidad de seguidores que trasciende Donostia; para el club, representa la colaboración con una marca que ha hecho de sus raíces locales uno de sus principales argumentos.
Un patrocinio iniciado en 2006
La relación oficial entre Keler y la Real Sociedad comenzó en 2006, en un momento delicado para el club. Desde entonces, ambas entidades han renovado su compromiso en sucesivas ocasiones y han mantenido una colaboración que ha atravesado distintas etapas deportivas.
En julio de 2025 anunciaron una nueva ampliación del acuerdo por cinco temporadas, hasta la campaña 29/30. La renovación mantiene a Keler como socio prémium y cerveza oficial de la Real, además de su presencia de marca en Anoeta y en las instalaciones de Zubieta. En 2026, la relación alcanza sus veinte años.
En la renovación, el presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, destacó la satisfacción del club por prolongar una relación que calificó de fructífera para ambas partes. Lore Azpitarte, responsable de marketing de Keler, definió el acuerdo como la unión natural entre dos símbolos históricos donostiarras.
La continuidad es uno de los elementos más significativos de esta colaboración. En un fútbol en el que las alianzas comerciales cambian con frecuencia, Keler ha mantenido su vinculación con la Real durante dos décadas, acompañando al equipo en diferentes momentos de su trayectoria.
Keler Espazioa: el patrocinio que se vive dentro del estadio
La colaboración dio un paso importante en 2022 con la apertura de Keler Espazioa en Anoeta. El proyecto amplió la presencia de la marca más allá de la publicidad y la convirtió en parte de la experiencia que el estadio ofrece a sus visitantes.
La propuesta reúne gastronomía, ocio familiar y videojuegos en un espacio que también acoge conciertos, espectáculos y otros eventos. Su objetivo es que la relación entre el club y sus seguidores no se limite a los días de partido ni a los 90 minutos de juego.
La web oficial de Keler Espazioa organiza la oferta en tres áreas: Gastrogune, Fan Zone y LG Gaming. Cada una responde a un público y una experiencia diferentes, aunque todas comparten su ubicación en el entorno de la Real Sociedad.
Gastrogune, un punto de encuentro para la afición
Gastrogune es el espacio gastronómico de Keler Espazioa. Cuenta con más de 300 metros cuadrados, una barra con una amplia selección de productos, mesas y un escenario destinado a espectáculos y conciertos en directo. También dispone de una pantalla de gran formato para seguir los partidos de la Real, tanto cuando juega en casa como cuando lo hace a domicilio.
La oferta incluye bocadillos, pizzas, pintxos, raciones y productos dulces, en una propuesta pensada para acompañar la experiencia deportiva con la restauración. El acceso a Gastrogune es gratuito, según la información publicada en su web oficial.
Este espacio conecta directamente con uno de los pilares de la identidad de Keler: la gastronomía como elemento de encuentro. La marca traslada al estadio una idea que forma parte de su historia, vinculada a las barras, las mesas y las relaciones sociales que se construyen alrededor de ellas.
Fan Zone, ocio para los más pequeños
La Fan Zone amplía la propuesta hacia el público infantil y familiar. La instalación reúne hinchables, futbolines, máquinas recreativas, realidad virtual, minigolf, tenis de mesa y otras actividades de ocio. El espacio también se utiliza para celebraciones de cumpleaños vinculadas a la Real Sociedad. La experiencia incluye un recorrido por zonas emblemáticas del estadio, como el túnel de salida al campo, la galería de trofeos o los vestuarios, además de una merienda y acceso a la zona de juegos.
La iniciativa acerca el club a los aficionados más jóvenes y convierte el estadio en un lugar que se puede disfrutar también fuera de la competición. Para Keler, supone asociar su nombre a experiencias familiares y a la construcción de recuerdos vinculados a la Real.
LG Gaming, videojuegos y nuevos públicos
La tercera área es LG Gaming, un espacio de 230 metros cuadrados dedicado a los videojuegos. Cuenta con seis puestos equipados con ordenadores para jugar y otros diez con diferentes consolas, además de una grada destinada a eventos relacionados con el mundo gaming.
Su incorporación amplía el alcance del proyecto hacia públicos que no necesariamente se acercan al estadio solo por el fútbol. Los videojuegos y las competiciones vinculadas a este sector ofrecen nuevas posibilidades de ocio y permiten organizar actividades en un entorno asociado a la Real Sociedad.
La programación de Keler Espazioa también incluye conciertos, monólogos, espectáculos y otros acontecimientos abiertos a diferentes públicos. El espacio dispone de una agenda propia y puede acoger eventos privados y empresariales, lo que refuerza su papel como instalación de uso polivalente dentro de Anoeta.
El Jugador Keler de la Afición, con el voto de los seguidores
Otra de las iniciativas que ilustran la colaboración es el reconocimiento al Jugador Keler de la Afición. La propuesta permite que los seguidores elijan al futbolista de la plantilla que consideran más destacado de la temporada, a través de votaciones impulsadas conjuntamente por la marca y el club.
La primera edición se celebró en la temporada 21/22, con Robin Le Normand como ganador. Después recibieron el reconocimiento Take Kubo, en la 22/23; Ander Barrenetxea, en la 23/24; y Martin Zubimendi, en la 24/25. En marzo de 2026, Mikel Oyarzabal fue elegido Jugador Keler de la Afición en la quinta edición de la iniciativa. El capitán recibió el trofeo en Anoeta después de una votación promovida a través de las redes sociales de ambas entidades.
El interés de esta acción está en el protagonismo que concede a los seguidores. La elección no depende exclusivamente de una decisión institucional, sino que incorpora la opinión de la afición en un reconocimiento que vincula el rendimiento deportivo con el sentimiento de pertenencia al equipo.
La marca también ha desarrollado campañas específicas alrededor de los futbolistas. En octubre de 2023, por ejemplo, lanzó una edición de botellas de 33 centilitros con ilustraciones de Take Kubo, Robin Le Normand, Mikel Merino, Mikel Oyarzabal y Martin Zubimendi. La iniciativa se distribuyó en bares y restaurantes de Gipuzkoa y estuvo acompañada de acciones publicitarias en Donostia. Estas campañas llevan la asociación entre Keler y la Real a los lugares donde se reúne habitualmente la afición, conectando el patrocinio del club con la presencia cotidiana de la marca en el territorio.
Identidad guipuzcoana, fidelidad y sentido de pertenencia
El vínculo entre Keler y la Real Sociedad se apoya en una combinación de factores históricos, geográficos y sociales. Ambas entidades nacieron en Donostia, han superado el siglo de trayectoria y mantienen una relación reconocible con la cultura y la sociedad guipuzcoanas. En el caso de la Real, esa identidad se expresa a través de su historia, su afición y su papel como referente deportivo del territorio. Keler la articula alrededor de sus raíces donostiarras, su presencia en la hostelería y su asociación con la gastronomía vasca.
La fidelidad es otro de los valores que ambas partes han destacado en sus comunicaciones. La continuidad del patrocinio desde 2006 y su ampliación hasta 2030 reflejan una relación que no depende de una temporada concreta. A lo largo de estos años, la colaboración ha incorporado nuevas iniciativas y ha evolucionado desde la presencia publicitaria hasta la creación de experiencias propias para los seguidores.
Keler Espazioa resume buena parte de esa transformación. El proyecto integra restauración, ocio infantil, videojuegos y eventos en el entorno del estadio, con propuestas que buscan acercar la Real a públicos de diferentes edades. El patrocinio deja así de ser únicamente una asociación entre dos marcas para convertirse también en una oferta de actividades vinculadas al club.
Una historia compartida que continuará hasta 2030
Dos décadas después de su inicio, el patrocinio sigue apoyándose en los mismos elementos que explican su origen: la proximidad, la identidad local y la conexión con una comunidad de seguidores. Con Keler Espazioa como uno de sus principales proyectos, la alianza mantiene su presencia dentro y fuera del estadio y prolonga una historia compartida entre una marca nacida en Donostia y uno de los grandes referentes deportivos de Gipuzkoa.
