El técnico del Gipuzkoa Basket, Sergio García, ha comparecido ante los medios en la previa del partido ante el Melilla Baloncesto que se disputará mañana, domingo, en el Polideportivo Javier Imbroda a partir de las 18:00 horas.
García ha adelantado que el partido ante los melillenses será «exigente desde el primer minuto» y ha dejado claro que el GBC deberá competir al límite todo el encuentro. El técnico ha valorado el momento del equipo con un tono prudente, aunque reconociendo que las sensaciones de trabajo han sido positivas durante la semana: «Hemos entrenado bien, el equipo está con buena energía». Eso sí, ha matizado que la preparación solo tendrá valor si se traduce en rendimiento real sobre la pista: «Luego hay que demostrarlo en el partido, que es lo importante».
Un rival que obliga a no bajar el nivel
Sergio García ha destacado la dificultad del rival, al que describe como un conjunto con capacidad para castigar cualquier desconexión. En ese sentido, ha insistido en que la regularidad será uno de los factores determinantes: «Es un equipo que te exige estar concentrado los 40 minutos. Si te desconectas, lo pagas».
El entrenador no ha querido entrar en exceso en nombres propios, pero sí dejar claro que el plan pasa por controlar el ritmo del encuentro. «Tenemos que llevar el partido a donde nos interesa. No podemos jugar a cualquier cosa», ha señalado, subrayando la importancia de imponer el propio guion.
Gestión de la plantilla y exigencia física
Sobre el estado del equipo, el entrenador del Gipuzkoa Basket ha reconocido que Aitor Zubizarreta y Javier Nicolau tienen molestias desde el partido contra el Súper Agropal Palencia en el Gasca y no han entrenado con normalidad en los últimos días: «Hay algunos tocados, pero en principio estarán».
Más allá de los nombres, el técnico ha puesto el foco en la gestión del esfuerzo colectivo: «Vamos a necesitar a todos. Es un partido que va a exigir mucho físicamente».
Defensa, control y toma de decisiones
El mensaje táctico del entrenador ha sido claro, girando en torno a tres pilares: defensa, control del balón y acierto en la toma de decisiones. Sergio García ha insistido en que evitar errores será clave para tener opciones: «No podemos regalar nada. Las pérdidas y los errores se pagan muy caro en este tipo de partidos».
También ha hecho hincapié en la importancia del rebote y del equilibrio entre ataque y defensa, aspectos que considera fundamentales para competir con garantías: «Tenemos que ser sólidos atrás y tener paciencia delante».
Competir hasta el final
El entrenador del club donostiarra tiene claro que el partido se decidirá en los detalles y en la capacidad del equipo para mantenerse firme en los momentos complicados. «Hay que saber jugar los minutos finales, estar tranquilos y ejecutar bien», ha remarcado.
García ha cerrado su comparenciencia con un mensaje de confianza, pero sin perder de vista la exigencia del reto: «El equipo está preparado, pero hay que demostrarlo compitiendo al máximo nivel».
El Gipuzkoa Basket afronta así un nuevo desafío con la intención de confirmar sus buenas sensaciones sobre la cancha y lograr un buen resultado. Un triunfo hoy ante el Melilla Basket sería un paso de gigante en la lucha por el playoff y un buen colchón de cara al exigente calendario de final de temporada al que se enfrenta el GBC con partidos ante Movistar Estudiantes, Leyma Coruña y Obradoiro.

