El Gipuzkoa Basket ya vislumbra el horizonte del playoff de ascenso a la Liga ACB tras cerrar la penúltima jornada con una victoria convincente en el Gasca. El 84-66 frente a Hestia Menorca en el Gasca no solo refuerza sensaciones, sino que consolida a los de Sergio García como uno de los equipos más peligrosos en la antesala de la postemporada. Con una jornada aún por disputarse, el equipo guipuzcoano se prepara para una batalla que, por formato y exigencia, poco tiene que ver con la liga regular.
Un formato que no concede margen
El sistema de ascenso de la Primera FEB convierte cada detalle en determinante. Ocho equipos pelearán por la única plaza disponible tras el ascenso directo del campeón, en una carrera que comienza con unos cuartos de final al mejor de cinco partidos. El orden clasificatorio marca el camino y también la ventaja de campo, un factor que en escenarios como el Gasca puede resultar decisivo.
El playoff arranca a mediados de mayo y se prolonga hasta finales de mes en esta primera fase. Los equipos mejor posicionados abrirán la serie en casa, en un formato 2-2-1 que obliga a ser sólido desde el primer salto inicial. Tres victorias bastan para avanzar, pero llegar a ellas exige consistencia, profundidad de plantilla y, sobre todo, capacidad para competir bajo presión.
La Final Four, territorio de todo o nada
Superada la criba de los cuartos de final, el escenario cambia por completo. La Final Four, prevista para el primer fin de semana de junio, se disputará en una sede única y comprimirá toda la emoción en dos partidos a vida o muerte. Semifinal y final a partido único, sin red, sin segundas oportunidades. El más mínimo error se paga con la eliminación.
En este contexto, el factor emocional cobra tanto peso como el táctico. Equipos que llegan lanzados pueden imponerse a plantillas teóricamente superiores, y la gestión de los nervios se convierte en un elemento diferencial. Es un formato que premia la inercia positiva y castiga cualquier desconexión.
Un GBC en crecimiento en el momento clave
El conjunto donostiarra parece haber elegido el momento adecuado para alcanzar su mejor versión. La actuación de Manex Ansorregi ante Menorca, liderando con 21 puntos y 28 de valoración, es reflejo de un equipo que encuentra respuestas en diferentes nombres. Más allá de las estadísticas, el equipo transmite una sensación de solidez creciente, especialmente en casa, donde el Gasca se ha convertido en un factor diferencial.
Sergio García lo resumía tras el último encuentro con una frase que define el momento: el ambiente fue «una gozada». No es un detalle menor. En un playoff largo y exigente, el impulso de la grada puede inclinar partidos igualados y sostener al equipo en momentos de dificultad.
Y nos queda lo mejor.
Nos vemos en los Play-Off.
💙 𝐙𝐮𝐞𝐧 𝐛𝐚𝐛𝐞𝐬𝐚. 𝐆𝐮𝐫𝐞 𝐢𝐧𝐝𝐚𝐫𝐫𝐚. pic.twitter.com/1hkts8W4SF
— Inveready Gipuzkoa Basket (@gipuzkoabasket) May 3, 2026
El último paso antes de empezar
Antes de que arranque el playoff, el Gipuzkoa Basket deberá cerrar la liga regular visitando al Monbus Obradoiro en Fontes do Sar. Será una prueba exigente, tanto por el nivel del rival como por lo que hay en juego en la clasificación final. Cada posición puede alterar el cruce de cuartos y, con ello, el camino hacia la Final Four.
Después llegará lo verdaderamente importante. Cinco partidos como máximo para seguir soñando, dos más para tocar la ACB. Un recorrido corto en apariencia, pero cargado de obstáculos. El GBC ya está dentro. Ahora empieza lo que de verdad importa.

