La Real Sociedad B afronta esta tarde (16:15 horas) una salida exigente ante el Real Valladolid en el estadio José Zorrilla, en un partido marcado por la urgencia de resultados. El filial txuri-urdin acumula seis jornadas sin ganar y empieza a sentir la presión de la zona baja, aunque mantiene un margen de seis puntos sobre el descenso.
Un margen que se estrecha
El Sanse ha ido perdiendo parte del colchón que había construido y se encuentra en un momento delicado de la temporada. Aun así, el equipo sigue dependiendo de sí mismo para sellar la permanencia en una Segunda División muy exigente.
En la previa, Jon Ansotegi quiso poner en valor el trabajo semanal del equipo y rebajar cualquier atisbo de ansiedad: «Hemos tenido una semana de entrenamientos muy buena», aseguró, convencido de que el grupo llega preparado para competir pese a la mala racha.
Ansotegi busca soluciones atrás
El técnico tendrá que recomponer la defensa tras la sanción de Kazunari Kita, lo que abre distintas alternativas en el eje. A ello se suma la incertidumbre habitual con los jugadores que pueden entrar en dinámica del primer equipo.
Ansotegi, sin embargo, se mostró tranquilo respecto a los recursos disponibles: «Todos los que están entrenando con nosotros están capacitados sobradamente», explicó, dejando claro que confía plenamente en el fondo de armario del filial.
También dejó entrever que algunas piezas podrían regresar tras semanas complicadas, lo que permitiría al equipo ganar profundidad en un momento clave del curso.
Un rival de máxima exigencia
El Valladolid, pese a no atravesar su mejor momento, sigue siendo uno de los equipos más potentes de la categoría. Su plantilla está diseñada para aspirar al ascenso y el escenario añade un plus de dificultad.
El propio Ansotegi incidió en ello al describir el contexto del partido: «Es un equipo creado para pensar en el ascenso», advirtió, subrayando además que jugar en un estadio de Primera obliga a su equipo a dar su mejor versión.
Cambiar la dinámica desde el inicio
Uno de los aspectos que más preocupa al cuerpo técnico es la puesta en escena del equipo. En las últimas jornadas, el Sanse ha sufrido en los primeros minutos, algo que el entrenador considera clave corregir.
«Es importante empezar bien el partido desde el inicio», recalcó Ansotegi, consciente de que en escenarios como Zorrilla conceder ventajas tempranas puede resultar definitivo.
Un duelo con peso en la permanencia
El encuentro enfrenta a dos equipos con las mismas necesidades. Tanto el Valladolid como el Sanse buscan puntos que le permitan alejarse del descenso y encarar el tramo final con mayor tranquilidad.
Para el filial realista, la cita de esta tarde no es una más. Es una oportunidad para romper la dinámica negativa, reafirmar su identidad competitiva y dar un paso firme hacia el objetivo de la permanencia.

