España ya está en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como primera del Grupo H. Lo consiguió en una noche áspera, bronca y cargada de tensión en el Estadio Guadalajara, donde el combinado de Luis de la Fuente superó a Uruguay por 0-1 gracias a un tanto de Álex Baena al borde del descanso. Entre golpes, interrupciones y un arbitraje muy discutido, Mikel Oyarzabal volvió a ejercer de referencia ofensiva de una selección que sigue avanzando con paso firme.
El capitán de la Real Sociedad disputó 76 minutos y sumó su tercera titularidad consecutiva en el torneo. Aunque no pudo ampliar su cuenta goleadora, volvió a ser una pieza fundamental en el engranaje ofensivo de La Roja. Desde el primer minuto se mostró activo, participativo y ofreciendo constantes apoyos de espaldas, una tarea especialmente complicada ante la intensidad física planteada por el conjunto de Marcelo Bielsa.
Oyarzabal, trabajo silencioso en la noche más exigente
El encuentro no fue favorable para los delanteros. Uruguay convirtió el partido en una auténtica batalla física, con continuas interrupciones y numerosas acciones al límite del reglamento. En ese escenario, Oyarzabal tuvo que multiplicarse lejos del área, fijando centrales y generando espacios para las llegadas de segunda línea.
El eibartarra estuvo cerca de encontrar situaciones de remate en varias acciones generadas por Baena y Lamine Yamal, aunque la zaga celeste consiguió neutralizarle. Además, el atacante guipuzcoano se encontraba momentáneamente fuera del terreno de juego, atendido tras un golpe, cuando llegó el único tanto del encuentro.
Corría el minuto 42 cuando Baena recibió dentro del área tras una acción iniciada por Marcos Llorente y conectó un disparo aparentemente sencillo que Fernando Muslera no logró blocar. El veterano guardameta uruguayo cometió un error impropio de su trayectoria y el balón terminó en la red para establecer el 0-1 definitivo.
Ya en la segunda mitad, con el encuentro cada vez más trabado, Oyarzabal dispuso de una conducción peligrosa que terminó con una caída en la frontal reclamada como falta por el futbolista txuri-urdin, aunque el colegiado estadounidense Ismail Elfath dejó seguir el juego. Finalmente, Luis de la Fuente decidió sustituirle en el minuto 76, dando entrada a Ferran Torres.
Merino aportó equilibrio y Zubimendi esperó su momento
Consciente de la dureza que podía plantear Uruguay, Luis de la Fuente introdujo varios cambios respecto al encuentro anterior. Entre ellos destacó la entrada de Mikel Merino en el once inicial. El que fuera jugador txuri-urdin respondió con una actuación sobria y de enorme despliegue físico, ayudando a equilibrar el centro del campo junto a Rodri y aportando presencia aérea en un partido en el que el fútbol combinativo apareció a cuentagotas.
Merino disputó un encuentro de desgaste, muy exigente en lo físico, y contribuyó a sostener a España en los momentos de mayor empuje uruguayo. Por su parte, el donostiarra Martín Zubimendi permaneció durante los noventa minutos en el banquillo y no llegó a participar, aunque continúa siendo una de las principales alternativas de De la Fuente para la medular.
España avanza y Uruguay se despide
La victoria permite a España cerrar la fase de grupos invicta, con siete puntos de nueve posibles, cinco goles a favor y ninguno en contra. La Roja se medirá ahora en dieciseisavos al segundo clasificado del Grupo J, que saldrá del duelo entre Austria y Argelia.
Marcelo Bielsa reconoció tras el encuentro la dificultad del momento que atraviesa Uruguay. «No pude potenciar al máximo lo que podían dar los jugadores de Uruguay», admitió el técnico argentino. Más satisfecho se mostró el goleador del encuentro, Álex Baena, que aseguró que «probablemente sea uno de los goles más importantes de mi carrera». España sigue adelante en el Mundial y, una vez más, lo hace con una importante representación txuri-urdin como protagonista.
