Union Saint-Gilloise: El rival de la Real que resucitó medio siglo después

La Real Sociedad se encontrará el próximo 15 de octubre con uno de los clubes más singulares del fútbol belga. El Royale Union Saint-Gilloise, conocido simplemente como Union SG, recibirá al conjunto txuri-urdin en Bruselas en la segunda jornada de la fase liga de la Europa League. El equipo belga llega al encuentro en un momento especialmente sólido: lidera su campeonato después de siete jornadas con 19 puntos, 21 goles a favor y únicamente tres en contra.

Un gigante histórico que pasó décadas en el olvido

El Union nació en 1897 en Saint-Gilles, uno de los municipios de Bruselas, y fue durante las primeras décadas del fútbol belga uno de los grandes dominadores del país. Entre 1904 y 1935 conquistó once Ligas, cuatro de ellas consecutivas entre 1932 y 1935. Aquel equipo llegó a encadenar 60 partidos de Liga sin perder entre 1933 y 1935, una racha que continúa siendo un récord del fútbol belga.

Su historia cambió radicalmente después de la Segunda Guerra Mundial. El club fue perdiendo protagonismo hasta caer incluso a la cuarta categoría del fútbol belga. La recuperación comenzó muchos años después y culminó con el regreso a la máxima categoría en 2021, tras 48 años de ausencia.

El renacimiento ha sido espectacular. En 2024 ganó la Copa de Bélgica y en 2025 volvió a proclamarse campeón de Liga, exactamente 90 años después de su último campeonato. Aquel título fue el duodécimo de su historia y confirmó definitivamente el regreso del Union a la élite.

Un club de Bruselas con una identidad muy marcada

Aunque juega sus partidos en el estadio Joseph Marien, situado en el vecino municipio de Forest, su identidad permanece estrechamente ligada a Saint-Gilles, donde fue fundado. El campo, con capacidad para algo menos de 10.000 espectadores, conserva una atmósfera muy diferente a la de los grandes estadios europeos.

El Union ha construido buena parte de su resurgimiento sobre una política de fichajes basada en la detección de talento y el rendimiento estadístico. El modelo permitió convertir jugadores prácticamente desconocidos en futbolistas de gran valor y, posteriormente, reinvertir las ventas en nuevos talentos. Es una de las razones por las que la plantilla ha cambiado bastante en los últimos años sin que el equipo haya perdido competitividad.

David Hubert mantiene la fórmula

El actual entrenador es David Hubert, que tomó las riendas del equipo en octubre de 2025 después de la salida de Sébastien Pocognoli. Hubert ya había trabajado con una estructura muy similar y mantuvo como referencia el 3-4-1-2, un dibujo que ha seguido apareciendo con frecuencia durante esta temporada.

La propuesta del Union no se basa tanto en dominar los partidos mediante una posesión prolongada como en avanzar con rapidez cuando recupera el balón. Es un equipo vertical, intenso y con capacidad para atacar los espacios. Los carrileros tienen un papel importante para dar amplitud y los dos delanteros buscan aprovechar tanto el juego directo como las situaciones generadas tras recuperación.

Los números de este inicio de temporada reflejan esa capacidad ofensiva. En la Liga belga ha marcado tres goles por encuentro de media y sólo ha recibido 0,43 por partido. Además, cuatro de sus seis victorias ligueras han llegado por al menos dos goles de diferencia.

Florucz, Mofokeng y una plantilla muy internacional

La plantilla actual vuelve a responder al perfil tradicional del Union: juventud, jugadores procedentes de diferentes mercados y margen de crecimiento. El grupo inscrito en la Europa League reúne futbolistas de Bélgica, Japón, Argelia, Rumanía, Suecia, Sudáfrica, Canadá, Ecuador, Argentina, Brasil o Austria, entre otros países.

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Uno de los nombres a seguir es Raul Florucz, delantero austríaco de 25 años que ya fue protagonista en la fase previa de la Champions y que ha comenzado esta temporada con peso ofensivo. También destaca Relebohile Mofokeng, atacante sudafricano de 21 años que marcó en el debut europeo del Union esta temporada.

En el centro del campo aparece el rumano Darius Olaru, internacional con su selección, mientras que el argelino Adem Zorgane aporta trabajo y calidad en la construcción. En ataque, el canadiense Promise David representa el perfil de delantero potente que históricamente ha encajado bien en la propuesta del club. La defensa tiene además experiencia con futbolistas como el japonés Nikki Havenaar y el inglés Ross Sykes.

Tres goles en Plzen para empezar Europa

El Union llega a la cita con la Real Sociedad después de arrancar la Europa League con una victoria contundente. El 17 de septiembre se impuso por 0-3 al Viktoria Plzen en la República Checa, en un encuentro que controló con un 51% de posesión y un 86% de precisión en el pase. Terminó además con la portería a cero.

Ese resultado prolongó un excelente comienzo de temporada. Antes de visitar a la Real, el conjunto de Hubert había encadenado victorias frente a Sint-Truiden, Charleroi, Lommel y Antwerp, además de superar a Rochefortoise en la Copa. En el campeonato belga acumula seis victorias y un empate después de siete jornadas.

La Europa League no es, en cualquier caso, un territorio desconocido para el Union. En la temporada 22/23 alcanzó los cuartos de final, donde fue eliminado por el Bayer Leverkusen, y en 23/24 volvió a disputar la fase de grupos. En la 24/25 superó la fase liga y cayó ante el Ajax en el play-off de acceso a los octavos de final.

El equipo que se encontrará la Real, por tanto, no es una revelación circunstancial. Es un histórico del fútbol belga que ha recuperado su lugar después de décadas de anonimato y que llega al duelo europeo instalado en una dinámica especialmente positiva. Su fútbol vertical, la intensidad tras pérdida y la capacidad para generar peligro con pocos toques serán algunos de los principales argumentos de un Union SG que ya ha demostrado que no necesita grandes nombres para competir en Europa.