El negocio de Zubieta: ¿cuánto dinero genera realmente la cantera?

La Real Sociedad ha construido una de las estructuras deportivas más rentables del fútbol europeo sin necesidad de competir económicamente con los gigantes del continente. Mientras otros clubes gastan decenas de millones cada verano para mantenerse en la élite, la entidad txuri-urdin lleva años sosteniendo buena parte de su crecimiento sobre una idea mucho más barata y eficaz: fabricar futbolistas. Zubieta no es únicamente una cuestión de identidad. Es una de las principales fuentes de riqueza del club.

Más de 200 millones nacidos en casa

La cifra más evidente aparece en los traspasos. Desde la salida de Asier Illarramendi al Real Madrid en 2013, la Real ha superado ampliamente los 225 millones de euros en ventas de jugadores, una gran parte de ellos formados en Zubieta.

Illarramendi dejó cerca de 39 millones de euros. Álvaro Odriozola salió rumbo al Real Madrid por otros 35 millones. Antoine Griezmann fue vendido al Atlético por 30 millones y, años después, la Real todavía ingresó alrededor de 24 millones más gracias al porcentaje de una futura venta que había conservado cuando el francés abandonó Anoeta.

A esas operaciones hay que añadir traspasos como los de Diego Llorente, Joseba Zaldua, Jon Bautista, Roberto López o Robin Le Normand, que siguieron alimentando las cuentas del club durante los últimos años. Los datos reflejan una tendencia muy poco habitual en Europa: la Real vende caro porque produce talento propio.

La cantera más rentable de LaLiga tras el Barça

Un estudio elaborado por el Observatorio CIES situó recientemente a la Real como el segundo club de LaLiga que más dinero obtiene por futbolistas formados en casa, únicamente por detrás del Barcelona.

Entre 2019 y 2023 la entidad donostiarra ingresó alrededor de 216 millones de euros gracias a jugadores desarrollados en Zubieta. En el periodo anterior ya había generado otros 102 millones. La media por operación alcanza los 36 millones de euros, una de las más altas de las grandes ligas europeas. El dato tiene todavía más valor si se contextualiza.

La Real no compite con la capacidad de captación global del Barcelona, el Real Madrid o el Manchester City. Trabaja principalmente sobre Gipuzkoa, Euskal Herria y mercados muy concretos. Aun así, consigue producir activos deportivos capaces de generar ingresos comparables a los de clubes mucho más poderosos.

El gran ahorro que nunca aparece en las cuentas

Sin embargo, el verdadero negocio de Zubieta no está en las ventas. Está en los fichajes que la Real no necesita realizar. Mikel Oyarzabal, Martín Zubimendi, Ander Barrenetxea, Jon Pacheco, Jon Martín, Beñat Turrientes o Aritz Elustondo llegaron al primer equipo sin coste de traspaso. Si la Real tuviera que acudir al mercado para incorporar futbolistas de ese nivel, el gasto sería gigantesco.

Solo Oyarzabal mantiene actualmente una valoración cercana a los 25 millones de euros según Transfermarkt. Zubimendi llegó a alcanzar valoraciones de mercado próximas a los 60 millones durante sus mejores temporadas.

La suma del valor de mercado de los futbolistas surgidos de Zubieta ha representado durante varias temporadas una parte fundamental del patrimonio deportivo del club. En otras palabras: la cantera genera ingresos cuando vende, pero también ahorra millones cuando retiene.

Una plantilla construida desde dentro

La apuesta por Zubieta no es puntual. Es estructural. La Real es uno de los pocos clubes de LaLiga que habitualmente mantienen más de la mitad de sus plantillas formadas en sus propias canteras. Eso tiene un impacto económico enorme.

Los costes de adquisición disminuyen, las amortizaciones son menores y el club puede destinar más recursos a reforzar posiciones estratégicas. Mientras muchos equipos necesitan reconstruir plantillas cada pocos años, la Real ha conseguido mantener una base estable gracias a futbolistas que llevan más de una década dentro de la estructura. Esa continuidad también explica parte de su crecimiento deportivo reciente: clasificaciones europeas consecutivas, presencia en Champions League, Copas del Rey y una revalorización constante de la plantilla.

Zubimendi y el valor de decir que no

El caso de Martín Zubimendi ilustra perfectamente el peso económico de la cantera. Formado íntegramente en Zubieta, el mediocentro pasó de estar valorado en torno a 15 millones de euros a superar los 50 millones en apenas tres temporadas. Durante ese proceso rechazó propuestas de grandes clubes europeos y se convirtió en uno de los futbolistas más cotizados de la plantilla.

La Real no solo había generado un jugador de élite sin pagar traspaso alguno. También había creado un activo capaz de alterar por sí solo las cuentas anuales de la entidad. No es casualidad que una parte importante de los ingresos extraordinarios del club en los últimos ejercicios haya estado vinculada a futbolistas nacidos en Zubieta.

El activo más valioso del club

La plantilla de la Real ha llegado a superar valoraciones globales cercanas a los 445 millones de euros en los últimos años, situándose entre las más valiosas de LaLiga. Una parte muy significativa de ese crecimiento procede directamente de jugadores desarrollados en casa. Por eso resulta difícil calcular cuánto dinero genera realmente Zubieta.

Los más de 200 millones obtenidos en traspasos son solo una parte de la respuesta. También habría que sumar el ahorro en fichajes, la revalorización patrimonial de la plantilla, la clasificación para competiciones europeas y la capacidad de atraer talento sin depender de grandes inversiones. Mientras el fútbol multiplica su gasto cada temporada, la Real sigue obteniendo una parte decisiva de su ventaja competitiva en los mismos campos donde entrenan sus categorías inferiores. Allí donde empieza casi todo.