Japón firmó una actuación histórica en Monterrey al imponerse con contundencia a Túnez (0-4) en el partido número 1.000 de la historia de la Copa Mundial de la FIFA. El combinado dirigido por Hajime Moriyasu dejó prácticamente sellado su pase a los octavos de final gracias a los goles de Daichi Kamada Ayase Ueda (doblete) y Junya Ito. Kamada abrió el marcador con el tanto más rápido anotado nunca por un futbolista japonés en un Mundial, superando el registro de Shinji Kagawa en Rusia 2018. La victoria permite a Japón igualar a Países Bajos en lo más alto del Grupo F con cuatro puntos, mientras que Túnez queda matemáticamente eliminado del torneo.
El gran protagonista del encuentro fue Ayase Ueda, elegido Jugador del Partido tras firmar un doblete y asistir en el tercer gol. «Me sentí frustrado en el torneo anterior por no haber podido marcar, pero siento que finalmente me he sacado esa espina», declaró el delantero japonés. Por su parte, el seleccionador Hajime Moriyasu destacó el trabajo colectivo y el apoyo de la afición nipona desplazada a México: «Nos preparamos bien para hacer lo que nosotros queríamos y jugamos de manera agresiva». La nota de preocupación para Japón sigue siendo el estado físico del jugador de la Real Sociedad Take Kubo, que no participó en el encuentro tras la lesión sufrida en el debut mundialista y continúa siendo duda para los próximos compromisos del combinado asiático.
