La Behobia-San Sebastián decide hoy quién tomará la salida

La Behobia-San Sebastián vive este 29 de abril uno de sus días clave con la celebración del sorteo de dorsales para su 61 edición, un sistema que busca garantizar la igualdad de oportunidades entre las miles de personas que cada año sueñan con recorrer los 20 kilómetros que separan Behobia de Donostia.

El proceso, que se realiza ante notario, determinará qué participantes obtienen plaza tras una fase previa de registro que ha vuelto a evidenciar la enorme demanda de una de las carreras populares más emblemáticas del calendario estatal.

Un proceso para repartir las últimas plazas

El sorteo de este martes incluye únicamente los dorsales que no se adjudicaron en la primera fase destinada a corredores habituales. Durante ocho días, entre el 14 y el 22 de abril, los interesados pudieron registrarse abonando un euro solidario por participante, una aportación destinada íntegramente a proyectos sociales vinculados a la prueba.

Cada corredor recibió posteriormente un número de participación asignado de forma correlativa según el orden de inscripción, y será a partir de uno de esos números (el agraciado) desde donde comenzará la adjudicación secuencial de dorsales hasta agotar las plazas disponibles.

La organización comunicará los resultados tanto a través de su página web como mediante correo electrónico personalizado a los participantes seleccionados, quienes deberán formalizar su inscripción entre el 5 y el 11 de mayo. Aquellos que no resulten agraciados pasarán automáticamente a una lista de espera que comenzará a activarse a partir del 12 de mayo, en función de las plazas no confirmadas.

Una carrera con historia y arraigo popular

Hablar de la Behobia-San Sebastián es hacerlo de una prueba con más de un siglo de historia que ha evolucionado hasta convertirse en un fenómeno social en Gipuzkoa y a nivel internacional.

Nacida en 1919, la carrera ha sabido combinar el espíritu competitivo con un marcado carácter popular, congregando cada año a decenas de miles de corredores de todos los niveles. Su recorrido, exigente y a la vez icónico, con puntos clave como Gaintxurizketa o el Alto de Miracruz, forma parte ya del imaginario colectivo del atletismo popular.

Más allá del aspecto deportivo, la prueba organizada por el CD Fortuna destaca por su ambiente único, con miles de personas animando a lo largo del trazado y una organización que cuida cada detalle para convertir la jornada en una experiencia inolvidable. El sorteo de dorsales, lejos de ser un simple trámite, se ha consolidado como el primer gran momento de emoción para los participantes, el punto de partida de un camino que, para muchos, culmina cruzando la meta en el Boulevard donostiarra.