El Arsenal volvió a proclamarse campeón de la Premier League 22 años después y, en el fondo, hay algo profundamente reconocible para el fútbol guipuzcoano en esta historia. Porque detrás del éxito del equipo londinense aparecen nombres marcados por Zubieta, por Donostia y por la cultura futbolística de la Real Sociedad. Mikel Arteta, Martin Zubimendi y Mikel Merino han llevado al Arsenal hasta la cima del fútbol inglés en una temporada que ya forma parte de la historia del club.
La victoria por 1-0 ante el Burnley dejó el título prácticamente sentenciado, pero faltaba el último paso: que el Manchester City no ganara en Bournemouth. El empate de los de Guardiola confirmó lo inevitable. El Arsenal era campeón. En el Emirates comenzó una celebración largamente esperada, la primera Premier desde los tiempos de Arsène Wenger y los «Invincibles» de 2004.
El proyecto definitivo de Arteta
La imagen de Mikel Arteta levantando el trofeo tiene algo de cierre de círculo. Capitán del Arsenal en su etapa como jugador, regresó al club en diciembre de 2019 cuando el equipo navegaba lejos de la élite europea y acumulaba años de frustración. Seis temporadas y media después, el técnico donostiarra ha convertido al Arsenal en el campeón de Inglaterra.
Lo ha hecho, además, rompiendo varias barreras históricas. A sus 44 años se ha convertido en el entrenador más joven del Arsenal en conquistar una liga inglesa y en el segundo técnico más joven en ganar la Premier League, solo por detrás de José Mourinho. También es el primer ex capitán «gunner» que logra levantar el campeonato como entrenador.
Pero el mérito de Arteta va mucho más allá del simbolismo. El Arsenal terminó la temporada con 25 victorias en 37 jornadas, apenas cinco derrotas y 19 porterías a cero. Solo el Manchester City marcó más goles que los londinenses, mientras que ningún equipo defendió mejor. El Arsenal lideró la clasificación durante 200 días y supo resistir la presión de un City que parecía preparado para otro desenlace habitual.
El crecimiento del equipo también se refleja en la evolución de Arteta desde que llegó al banquillo. Cogió al Arsenal en una crisis deportiva profunda y fue construyendo el proyecto paso a paso: octavo, octavo, quinto y tres subcampeonatos consecutivos antes de conquistar finalmente la Premier. Una progresión sostenida que explica por qué en Londres ya le colocan a la altura de Wenger, Chapman o George Graham.
"4-4-2 guys!" 🤣 pic.twitter.com/2Q052adq3c
— Arsenal (@Arsenal) May 20, 2026
Odegaard, el líder silencioso
En el césped, el ex realista Martin Odegaard volvió a ser el gran faro futbolístico del Arsenal. El noruego ha firmado otra temporada extraordinaria, consolidándose como uno de los centrocampistas más influyentes de Europa. Su capacidad para acelerar ataques, encontrar espacios entre líneas y sostener la presión ofensiva del equipo ha sido fundamental en el modelo de Arteta.
Más allá de las cifras, que vuelven a ser notables entre goles y asistencias, Odegaard ha representado el equilibrio perfecto entre talento y sacrificio. En muchos momentos de la temporada fue él quien sostuvo emocionalmente al equipo cuando aparecieron las dudas tras perder el liderato ante el City hace apenas unas semanas.
En el vestuario del Arsenal consideran que su entendimiento con los futbolistas de perfil más asociativo, especialmente Zubimendi y Merino, ha sido una de las claves tácticas del campeonato.
Zubimendi, la brújula del campeón
El salto de Martin Zubimendi al Arsenal era uno de los movimientos más esperados del verano pasado y la temporada ha confirmado por qué Arteta insistió tanto en su fichaje. El ex jugador de la Real Sociedad aterrizó en Londres con la difícil misión de convertirse en el organizador del equipo y terminó siendo indispensable.
Su influencia aparece en muchos detalles invisibles: la salida limpia de balón, la capacidad para ordenar la presión tras pérdida o la pausa necesaria para controlar partidos grandes. Zubimendi encajó de inmediato en el ecosistema táctico de Arteta y elevó el nivel competitivo del centro del campo «gunner».
El Arsenal ganó control y madurez en escenarios de máxima exigencia gracias al internacional español. En Inglaterra ya hablan de él como uno de los mediocentros más inteligentes de toda la Premier, algo que en Donostia hace años que parecía evidente.
Merino volvió a aparecer cuando más quemaba el balón
La temporada de Mikel Merino ha tenido mucho de veterano imprescindible. Quizá no siempre fue el nombre más mediático, pero sí uno de los futbolistas más decisivos en los momentos importantes. Su presencia física, su juego aéreo y su capacidad para llegar desde segunda línea dieron al Arsenal soluciones diferentes en partidos cerrados.
Merino aportó experiencia competitiva y personalidad. En los encuentros de máxima tensión fue uno de los futbolistas que más liderazgo transmitió sobre el césped. Su conexión con Zubimendi permitió además que el Arsenal dominara muchos partidos desde el control y la inteligencia táctica.
Para el fútbol guipuzcoano resulta difícil no observar cierta ironía hermosa en todo esto: dos futbolistas formados y consolidados en la Real Sociedad terminaron siendo piezas esenciales en el Arsenal campeón de Inglaterra dirigido por otro hombre criado futbolísticamente en Gipuzkoa.
El último paso: conquistar Europa
Sin embargo, en el Emirates nadie quiere que la historia termine aquí. La Premier ya está en las vitrinas, pero el gran sueño del Arsenal sigue pendiente. El próximo 30 de mayo, en Budapest, el equipo de Arteta disputará la final de la Champions League frente al Paris Saint-Germain.
🎶 Ole, Ole, Ole 🎶 pic.twitter.com/A9VBLEIMUI
— Arsenal (@Arsenal) May 20, 2026
Sería la primera Copa de Europa en la historia del club londinense. Nunca el Arsenal consiguió coronarse campeón continental, ni siquiera en los años de Henry, Vieira o los «Invincibles». Ahora Arteta tiene la oportunidad de completar una temporada histórica y alcanzar un lugar prácticamente intocable en la memoria del club. Para él, para Odegaard, para Zubimendi, para Merino y para un Arsenal que llevaba más de dos décadas esperando este momento, la Premier puede ser solo el comienzo.

