La batalla por Europa en LaLiga: estos son los rivales de la Real

La Real Sociedad afronta la temporada 26/27 con un objetivo claro: volver a convertir la clasificación europea en una costumbre. El título de Copa del Rey conquistado el pasado mes de abril frente al Atlético de Madrid garantiza al conjunto txuri-urdin su presencia en la Europa League, pero el gran reto del nuevo curso estará en LaLiga: terminar entre los equipos que obtengan billete continental para la temporada 27/28.

La exigencia es considerable. La Real tendrá que compaginar el campeonato con una competición europea y una plantilla todavía en construcción, aunque lo hará con la confianza que proporciona haber levantado un título y con Pellegrino Matarazzo al frente del proyecto. El técnico estadounidense, que llegó a Donostia en diciembre de 2025, fue renovado hasta junio de 2028 después de su éxito copero.

El escenario que se presenta en LaLiga es especialmente exigente. Barcelona, Real Madrid y Atlético parten en otra dimensión competitiva y económica, mientras que por detrás aparece un grupo mucho más abierto en el que la Real tendrá que competir con Athletic Club, Villarreal, Real Betis y, en un segundo escalón, Valencia, Celta, Osasuna o incluso equipos como Getafe. LaLiga cuenta esta temporada con veinte equipos y, entre ellos, hay varios proyectos preparados para mirar hacia Europa.

Una Real con el listón europeo

La temporada comienza para la Real con una diferencia importante respecto al pasado curso: esta vez sí habrá competición continental. El triunfo en La Cartuja no solo devolvió la Copa a Gipuzkoa cinco años después, sino que abrió las puertas de la Europa League y de la Supercopa de España.

Matarazzo ha conseguido además algo que va más allá del título. Ha recibido el respaldo de la dirección deportiva para continuar desarrollando su idea de juego y dispone de una plantilla cuyo valor de mercado ronda actualmente los 260 millones de euros según Transfermarkt. La base sigue teniendo nombres como Álex Remiro, Igor Zubeldia, Martín Zubimendi, Take Kubo, Mikel Oyarzabal, Barrenetxea, Luka Sučić o Gonçalo Guedes, mientras que la cantera vuelve a tener un peso importante en la planificación.

El mercado, sin embargo, todavía no está cerrado. La salida de Brais Méndez al Columbus por unos seis millones de euros ha sido una de las operaciones relevantes, mientras que Aritz Elustondo ha dejado el club y las cesiones de Wesley y Duje Caleta-Car han terminado. La prioridad en este momento pasa por reforzar el centro de la defensa, y el regreso de Nayef Aguerd, cedido por el Olympique de Marsella, está muy avanzado. El marroquí ya conoce el club y su posible llegada responde directamente a una de las necesidades detectadas durante la pretemporada.

El presupuesto de la Real se sitúa además en la parte alta de su historia reciente. El club trabaja sobre una estructura económica cercana a los 160 millones de euros y afronta el nuevo curso con la intención de mantener una plantilla suficientemente amplia para competir en tres frentes. Pero si hay un rival que puede marcar especialmente la carrera europea de la Real, ese es el Athletic.

Athletic Club: el nuevo proyecto de Terzić

El derbi vasco tendrá un ingrediente añadido esta temporada. El Athletic ha cerrado la etapa de Ernesto Valverde y ha apostado por Edin Terzić, una decisión de enorme calado para un club que llevaba años construido alrededor de la continuidad del técnico extremeño.

Terzić firma hasta 2028 después de haber dirigido al Borussia Dortmund en dos etapas, conquistado la Copa alemana en 2021 y alcanzado la final de la Champions League en 2024. El Athletic espera que el alemán aporte nuevas ideas sin alterar la identidad de un club que basa buena parte de su competitividad en Lezama y en el talento formado en casa.

El propio entrenador ha dejado claro que no pretende romper con esa identidad. En su presentación insistió en la importancia de proteger la pasión del Athletic, potenciar el talento ofensivo y trabajar la mentalidad defensiva, además de mostrar una especial predisposición hacia los jóvenes.

La plantilla rojiblanca sigue teniendo un enorme potencial. Nico Williams, Iñaki Williams, Oihan Sancet, Unai Simón, Dani Vivian, Aitor Paredes, Mikel Jauregizar o Beñat Prados forman una columna vertebral de primer nivel. Transfermarkt sitúa el valor de mercado del equipo en torno a los 250 millones de euros, prácticamente en la misma franja que la Real.

La gran incógnita es precisamente la que acompaña a todo cambio de entrenador: cuánto tardará Terzić en transformar sus conceptos en automatismos. El Athletic tiene plantilla para pelear por Europa, pero el proceso de adaptación puede hacer que los rojiblancos sean uno de los rivales más difíciles de interpretar durante los primeros meses.

Y hay otro factor: la exigencia competitiva del club bilbaíno no permite demasiados tropiezos. Si Terzić consigue mantener la intensidad y el ritmo competitivo de la etapa anterior mientras introduce sus propias ideas, el Athletic volverá a ser uno de los grandes obstáculos de la Real.

Villarreal: el rival con mayor techo

Si atendemos exclusivamente al potencial de plantilla, el Villarreal aparece incluso un escalón por encima. El conjunto castellonense cerró la temporada 25/26 en puestos de Champions y presenta una plantilla valorada en más de 300 millones de euros, por encima de Real Sociedad, Athletic y Betis.

El cambio más importante se encuentra en el banquillo. Marcelino ha dejado el cargo y el Villarreal ha apostado por Íñigo Pérez, que firma hasta 2029 después de su notable trabajo en el Rayo Vallecano. El técnico navarro llevó al conjunto madrileño a la final de la Conference League y había igualado previamente la mejor clasificación histórica del Rayo en Primera.

La elección supone un cambio de perfil. Pérez llega de un proyecto mucho más modesto y ahora tendrá a su disposición futbolistas como Gerard Moreno, Ayoze Pérez, Álex Baena, Nicolas Pépé, Santiago Comesaña, Dani Parejo o Tajon Buchanan, además de una generación joven que el club quiere seguir desarrollando.

La pretemporada ha ofrecido ya algunas pistas. En la victoria ante el Galatasaray, Íñigo Pérez utilizó un equipo reconocible y el Villarreal mostró capacidad para dominar largos tramos del partido, generar ocasiones y atacar con varios jugadores. Ayoze, Moleiro y Romero tuvieron protagonismo ofensivo en un encuentro que terminó con triunfo amarillo por 1-2.

El Villarreal será, probablemente, el rival con mayor capacidad para terminar en Champions de este grupo. Su problema será gestionar el salto de un entrenador joven a un equipo con aspiraciones mucho mayores y una plantilla diseñada para competir en Europa.

La temporada anterior aprobó un presupuesto récord de alrededor de 215 millones de euros, impulsado por la participación en Champions, una cifra que refleja hasta qué punto ha crecido la dimensión económica del proyecto de Fernando Roig.

Betis: Europa ya no es suficiente

El Real Betis representa otro de los grandes rivales de la Real, aunque su objetivo inicial estará incluso por encima del txuri-urdin. Los verdiblancos han regresado a la Champions League después de terminar entre los cinco primeros de LaLiga 2025/26, algo que no conseguían desde la temporada 2005/06.

Manuel Pellegrini continúa al frente del equipo y afronta una nueva temporada con un proyecto que se ha consolidado entre los más competitivos de LaLiga. El técnico chileno ha convertido la clasificación europea en una costumbre y el club ha establecido internamente Europa como una exigencia mínima. Desde la propia dirección deportiva se ha señalado que el presupuesto base del Betis exige terminar en posiciones continentales.

La plantilla tiene argumentos de sobra. Isco continúa siendo el gran talento creativo del proyecto, aunque su rendimiento estará condicionado por la gestión física después de una temporada marcada por las lesiones. Antony sigue siendo otro de los grandes focos ofensivos, mientras que Giovani Lo Celso, Pablo Fornals, Cucho Hernández o Johnny Cardoso aportan alternativas para un equipo que quiere seguir teniendo el balón y atacar con calidad.

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Pellegrini ha introducido además ciertos ajustes tácticos. El Betis ha mostrado una versión más compacta y con líneas más juntas, buscando reducir los problemas defensivos que aparecieron durante la pasada campaña. La idea sigue teniendo una clara vocación ofensiva, pero con mayor control de los espacios cuando el equipo no tiene la pelota.

El gran interrogante será cómo soporta el Betis la Champions. El salto económico y deportivo es enorme, pero también lo es la exigencia del calendario. Para la Real, que estará en Europa League, el conjunto sevillano puede ser un rival directo por la parte alta aunque inicialmente tenga objetivos más ambiciosos.

Valencia: el aspirante que quiere volver arriba

El Valencia parte desde una posición diferente. No tiene el nivel de plantilla de Villarreal o Betis, pero el proyecto de Carlos Corberán ha dado señales de crecimiento y el club ha renovado al técnico hasta 2028.

Corberán ha ido construyendo un equipo intenso, con una fuerte exigencia física y una apuesta por jugadores jóvenes combinada con futbolistas de experiencia. El Valencia ha recuperado además efectivos que regresan de cesión, entre ellos Lucas Beltrán, Largie Ramazani y Unai Núñez, aunque el mercado todavía puede sufrir modificaciones antes de su cierre.

El problema está en la profundidad y en la capacidad económica. El valor de mercado de la plantilla ronda los 140 millones de euros, muy lejos de los más de 300 del Villarreal y por debajo también de Real Sociedad, Athletic y Betis.

El Valencia, por tanto, no parte como favorito para Europa. Pero es uno de esos equipos que pueden cambiar completamente la fotografía de la clasificación si consigue mantener durante toda la temporada el nivel mostrado en los mejores momentos de la pasada campaña.

Y Mestalla seguirá siendo un factor. Si Corberán consigue convertir al Valencia en un equipo competitivo fuera de casa y reduce la irregularidad, los puestos europeos dejarán de parecer una quimera.

Celta y Osasuna, atentos a cualquier grieta

Por detrás aparece un grupo que puede complicar todavía más la pelea. Celta y Osasuna no tienen, sobre el papel, la obligación de terminar en Europa, pero ambos cuentan con estructuras capaces de aprovechar una temporada irregular de alguno de los favoritos.

Ahí está precisamente una de las claves de esta carrera. La Real no tendrá que ganar solamente sus duelos directos contra los grandes aspirantes. También tendrá que evitar perder puntos ante equipos que probablemente lleguen al tramo final sin la presión de tener que cumplir un objetivo europeo.

El Celta mantiene una identidad competitiva que le permite jugar partidos de alto ritmo y aprovechar muy bien los espacios. Osasuna, por su parte, continúa siendo uno de los equipos más incómodos de Primera, especialmente en El Sadar. Ninguno de los dos debería aparecer inicialmente en las quinielas como favorito para Europa, pero ambos tienen capacidad para meterse en la pelea.

Sevilla, un gigante que todavía está lejos

El Sevilla merece una consideración aparte. Por historia, presupuesto, plantilla y dimensión social debería estar siempre cerca de la pelea europea, pero la realidad del verano de 2026 es muy diferente. Luis García Plaza afronta su primera temporada completa en Nervión después de asumir el equipo en marzo. El entrenador ha pedido calma y realismo después de varias campañas complicadas y el objetivo inmediato parece mucho más relacionado con recuperar estabilidad que con regresar directamente a Europa.

La situación económica condiciona además el mercado. El Sevilla ha tenido que vender para poder inscribir jugadores y su plantilla se encuentra todavía en plena reconstrucción. Los movimientos realizados hasta ahora reflejan un proyecto mucho más prudente que el de los grandes Sevilla de la última década.

Por eso, aunque sería un error descartar al Sevilla por completo, actualmente no parece uno de los principales rivales de la Real por Europa. Si el conjunto nervionense recupera estabilidad antes de Navidad, la situación podría cambiar. De momento, está un paso por detrás.

La batalla empieza con ventaja para los grandes

La fotografía previa al comienzo de LaLiga deja una conclusión bastante clara. Real Madrid, Barcelona y Atlético están llamados a ocupar las posiciones más altas. Por detrás, Villarreal, Betis, Athletic y Real Sociedad forman un grupo de aspirantes con argumentos suficientes para mirar hacia Europa y, en algunos casos, hacia la Champions.

La diferencia es que cada uno afrontará el curso con circunstancias distintas. El Villarreal tiene una plantilla extraordinaria pero estrena entrenador. El Athletic inicia una nueva era con Terzić. El Betis vuelve a la Champions y deberá gestionar un calendario mucho más exigente. La Real combina Europa League, Copa y Liga, aunque dispone de un proyecto continuista y de un entrenador que ya ha demostrado capacidad para competir en eliminatorias. Valencia aparece como aspirante desde un segundo escalón y Celta y Osasuna esperan su oportunidad.

En ese contexto, el objetivo de la Real Sociedad parece perfectamente definido: terminar entre los siete primeros y volver a Europa en la temporada 27/28. No será sencillo. Tampoco parece una meta desproporcionada.

La plantilla txuri-urdin tiene un valor de mercado cercano a los 260 millones de euros, el club mantiene una estructura económica sólida y Matarazzo afronta su primera temporada completa desde el inicio. Además, el título de Copa ha devuelto al equipo una confianza que parecía perdida meses atrás.

La clave estará en cuánto pesa Europa en las piernas y cuánto pesa Europa en la cabeza. La Real tendrá que aprender a convivir con un calendario más cargado mientras compite contra equipos con plantillas superiores en inversión. Pero también contará con algo que no todos sus rivales pueden decir: un proyecto que llega al nuevo curso después de haber ganado un título y con una idea de continuidad muy clara.

El reto de Matarazzo ya no consiste en rescatar a la Real. Eso lo hizo en unos meses. Ahora toca demostrar que aquella primavera de 2026 no fue un paréntesis, sino el comienzo de una nueva etapa en la que Europa vuelva a ser una obligación en Anoeta.