¿Por qué no juega Zubimendi? El gran ausente de De la Fuente

Tres partidos, 270 minutos disputados por España y ni uno solo para Martín Zubimendi. La ausencia del centrocampista donostiarra en los planes de Luis de la Fuente se ha convertido en una de las grandes incógnitas de la selección española en este Mundial.

El seleccionador ha utilizado ya a la inmensa mayoría de los futbolistas disponibles, pero el mediocentro guipuzcoano continúa esperando su oportunidad desde el banquillo. Una situación que sorprende especialmente por el peso que Zubimendi había adquirido en los meses previos al torneo y por el protagonismo que había asumido durante la larga ausencia de Rodri.

La explicación principal parece encontrarse precisamente ahí. Desde el primer día, De la Fuente dejó claro que el regreso del futbolista del Manchester City era una prioridad estratégica. Rodri es el líder futbolístico y uno de los capitanes del grupo, y el técnico ha optado por acelerar su puesta a punto a través de la competición. El madrileño ha disputado los tres encuentros completos, acumulando todos los minutos posibles pese a haber llegado al campeonato tras una temporada marcada por problemas físicos. La consecuencia directa ha sido que Zubimendi, su relevo natural, no haya encontrado espacio en las rotaciones.

El hombre que sostuvo a La Roja camino del Mundial

La ausencia resulta todavía más llamativa si se analiza el recorrido reciente de la selección. Durante buena parte de la fase de clasificación y de los compromisos internacionales previos, Zubimendi fue mucho más que un sustituto ocasional.

El futbolista formado en Zubieta disputó cinco encuentros de clasificación mundialista, acumuló 369 minutos, firmó un gol y una asistencia y registró un sobresaliente 94% de precisión en el pase, convirtiéndose en uno de los grandes organizadores del juego español. Su tanto frente a Georgia confirmó además su creciente influencia ofensiva.

Más allá de las cifras, su rendimiento abrió incluso un debate que parecía impensable meses antes: si Rodri recuperaría automáticamente la titularidad. Con Zubimendi al mando del centro del campo, La Roja completó una clasificación prácticamente impecable y alcanzó la final de la Nations League, competición en la que el donostiarra también dejó su sello goleador ante Portugal. No era únicamente una alternativa. Era uno de los futbolistas sobre los que había crecido la selección.

Una temporada exigente en Londres

Otro de los factores que puede explicar la decisión del seleccionador tiene relación con el desgaste acumulado durante el curso. Tras su llegada al Arsenal el pasado verano, Zubimendi se convirtió rápidamente en una pieza esencial para Mikel Arteta. El internacional español participó en los 38 encuentros de la Premier League, disputó más de 3.000 minutos en el campeonato doméstico y cerró el curso con cinco goles y una asistencia. En total, alcanzó las 54 apariciones oficiales entre todas las competiciones.

Su impacto fue inmediato. El Arsenal conquistó la Premier League, poniendo fin a una larga espera por el título liguero, y además alcanzó la final de la Liga de Campeones, confirmando el extraordinario nivel competitivo del conjunto londinense.

Sin embargo, el elevado número de partidos y la enorme exigencia física del calendario alimentaron durante el tramo final del curso ciertas dudas sobre el estado del mediocentro. Incluso tuvo que abandonar una convocatoria internacional en marzo debido a molestias en la rodilla, circunstancia que obligó a extremar las precauciones.

Aunque el propio jugador ha insistido públicamente en que se encuentra bien, en el entorno de la selección persiste la sensación de que De la Fuente está administrando sus esfuerzos y priorizando la recuperación competitiva de Rodri.

El reloj corre en contra

La fase eliminatoria suele reducir considerablemente las rotaciones. El equipo de Luis de la Fuente, además, ha construido gran parte de su fortaleza sobre la estabilidad defensiva y el seleccionador apenas ha introducido cambios en la estructura del equipo.

Por ahora, el puesto de pivote tiene un dueño indiscutible. Rodri ha monopolizado la posición y Zubimendi se ha convertido, de manera inesperada, en uno de los grandes damnificados del Mundial.

Queda por ver si el torneo le reserva todavía un papel protagonista. Su historial reciente con la selección y el rendimiento ofrecido durante los últimos meses invitan a pensar que, tarde o temprano, La Roja volverá a necesitar al futbolista que sostuvo el centro del campo cuando más falta hacía.